Me pregunto por qué somos tan crueles con nosotros mismos.
¿Por qué ansiar algo que no podemos tener?
Tal vez nuestra inteligencia esté sobre valorada, y seamos propensos a ser masoquistas.
Si te paras a pensarlo, es absurdo ver cómo hacemos algo, a sabiendas que ese "algo" acabará perjudicándonos en un futuro inminente.
Creo que somos débiles en ese aspecto, y por mucho que queramos, nuestra parte irracional es más fuerte, y esta nos empuja a seguir adelante, sin importar las nefastas consecuencias.
Y nosotros: "los débiles", no podemos hacer nada por evitarlo.
Queremos recibir más de lo que podemos tener.
Queremos un imposible. Y ese es unos de los problemas de la sociedad.
No somos realistas, pero la vida, queramos o no, sí lo es, y no duda a la hora de demostrarlo.
Y entonces ocurre.
Aquello que amenazaba con hacerte daño no ha retrasado más la espera.
Y es en ese momento, cuando la parte racional de tu cerebro, aquella que tan bien estaba escondida, se digna a aparecer para reírse de ti y decirte, demasiado tarde:
.png)
No hay comentarios:
Publicar un comentario